Lleva años en el mar
y aún no sabe nadar.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
