Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
