adivinanzas para niños

Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.

Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.