Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
