Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
