Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Adivíname ésa.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
