Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
