adivinanzas para niños

Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.

Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Con patas y espalda, no se mueve ni anda.

Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.