Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
