Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
