Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Adivíname ésa.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
