Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Adivíname ésa.
