adivinanzas para niños

Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.

Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.

Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.