Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
