Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Adivíname ésa.
