Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Adivíname ésa.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
