Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
