Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
