Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Adivíname ésa.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
