Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
