Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
