Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
