Llevo secretos a voces,
corriendo por esos mundos
y sin que nadie los oiga
los doy en unos segundos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
