Lomos y cabeza tengo
y aunque vestida no estoy,
muy largas faldas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
