Lomos y cabeza tengo
y aunque vestida no estoy,
muy largas faldas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
