Lomos y cabeza tengo
y aunque vestida no estoy,
muy largas faldas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
