Lomos y cabeza tengo
y aunque vestida no estoy,
muy largas faldas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
