Lomos y cabeza tengo
y aunque vestida no estoy,
muy largas faldas mantengo.
más adivinanzas de la naturaleza...
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
