Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
