Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
