Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Adivíname ésa.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
