Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Adivíname ésa.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
