Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Adivíname ésa.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
