Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Adivíname ésa.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
