Los tejados protejo
y buenas canales dejo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Adivíname ésa.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
