Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
