Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
