adivinanzas para niños

Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.