adivinanzas para niños

Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.

En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.