Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
