Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
