Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
