adivinanzas para niños

Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.

Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.