Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
