Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
