Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
