Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
