Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
