Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
