Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
