Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
