Muchas monjitas en un convento,
visitan las flores y hacen dulces dentro.
más adivinanzas de la naturaleza...
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
