Muy bonito por delante
y muy feo por detrás;
me transformo a cada instante,
pues imito a los demás.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
