Muy bonito por delante
y muy feo por detrás;
me transformo a cada instante,
pues imito a los demás.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
