Muy bonito por delante
y muy feo por detrás;
me transformo a cada instante,
pues imito a los demás.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
