Nazco en lugares abruptos
sin haber tenido padre
y conforme voy muriendo
va naciendo mi madre.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
