Nazco en lugares abruptos
sin haber tenido padre
y conforme voy muriendo
va naciendo mi madre.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
