Nuestra dueña nos coloca
uno a cada lado,
siempre pendientes,
siempre colgados.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
