Nuestra dueña nos coloca
uno a cada lado,
siempre pendientes,
siempre colgados.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
