Nuestra dueña nos coloca
uno a cada lado,
siempre pendientes,
siempre colgados.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
