Pino sobre pino,
sobre pino, lino,
sobre lino, flores
y alrededor amores.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Adivíname ésa.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
