Pino sobre pino,
sobre pino, lino,
sobre lino, flores
y alrededor amores.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
