Pino sobre pino,
sobre pino, lino,
sobre lino, flores
y alrededor amores.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Adivíname ésa.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
