Pino sobre pino,
sobre pino, lino,
sobre lino, flores
y alrededor amores.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
