Por la noche me lo pongo,
por el día me lo quito
y en la siesta lo uso un poquito.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
