¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
