¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
