¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Adivíname ésa.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
