¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
