¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
