¿Quién será la desvelada,
lo puedes tú discurrir?
día y noche está acostada
y no se puede dormir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
