Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
