Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
