Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
