Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
