Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
