Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Se pone para dormir, aunque no es un camisón, puede ser de lana, seda o algodón.
Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
