Santa con nombre de flor,
y, a pesar de este retrato,
me confunden con zapato.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.
El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
