Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Adivíname ésa.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
