Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
