Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
