Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
