Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
