adivinanzas para niños

Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.

Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.

Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.

Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,