Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
