Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
