Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
