Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
