Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
