Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
