Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
