Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
