Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
