Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
