Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
