Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
