Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
