Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
