Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
