Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
