Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
