Sin ella en la mano
ni entras ni sales,
ni vas a la calle.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
