Son dos cortinas
en dos ventanitas
que bajando ocultan
dos niñas bonitas.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Del nogal vengo, y en el cuello del hombre, me cuelgo.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Uno se cree superior, el otro inferior se siente, sin decirse nunca nada, mucho se quieren, tanto que, siempre se están besando.
Formamos, como soldados, en una fila y somos carniceros toda la vida
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
Aunque sepas ésto, mago no serás, si no sabes dónde, lo digerirás.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
