Soy blanca como la nieve
y dulce como la miel;
yo alegro los pasteles
y la leche con café.
¿Quién soy?
más adivinanzas de alimentos...
Cuanto más caliente, más fresco y crujiente. ¿Quién soy?
Con el dinero lo compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como.
Te digo y te repito que si no lo adivinas no vales un pito.
Aunque me corten y corten nunca me verás sangrar, porque me han curado al frío y metido en mucha sal.
Vengo de padres cantores aunque yo no soy cantor, traigo los hábitos blancos y amarillo el corazón.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
Soy el jugo de la uva, de la copa el contenido, de la mesa el gran señor, de todos apetecido.
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
La mujer del quesero, ¿qué será?
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
