Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
