Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
