Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
