Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
