Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
