Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Adivíname ésa.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
