Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Adivíname ésa.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
