Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
