Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
