Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
