Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
