Soy de cabeza redonda
y me sostengo en un solo pie.
Soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
