Soy una bola grandota,
que gira constantemente,
y que desea saber,
dónde meter tanta gente.
Si ya sabes quien soy yo
eres muy inteligente.
más adivinanzas de la naturaleza...
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
