Soy una hierba trepadora y altanera
que cubro más una pared que una pradera
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Su cabeza es amarilla, siguiendo al sol, gira y gira, muchos comen sus pepitas y dicen que son muy ricas.
De mi tronco herido sacan la resina. En las piñas guardo todas mis semillas.
Aunque es madre nunca ha parido, aunque es selva nunca dio abrigo; nace y no sabe andar pero enseguida se pone a trepar.
Hay quien bebe por la boca, que es la forma de beber, pero sé de alguien que bebe solamente por los pies.
Giro mi cuerpo ante el sol, por ser mi dueño y señor.
Es un árbol muy alto de estrecha copa, en el cementerio es donde mora.
Los dátiles son mi fruto y palmas doy a lo bruto.
Verde me crié, negro me volví, ahora me visten de blanco, para poderme vender.
Adivina adivinador, ¿cuál es el árbol que no da flor?.
Verde fue mi nacimiento, amarillo mi vivir, en una sábana blanca me envuelven para morir.
