Te digo y te repito
que si no lo adivinas
no vales un pito.
más adivinanzas de alimentos...
Una cajita chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar.
Era un sol en miniatura y en el árbol la encontré. Cuando sin piel la dejé, me fascinó su frescura. ¿Qué es?
De bello he de presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar.
Después de haberme molido, agua hirviendo echan en mi, la gente me bebe mucho, cuando no quieren dormir.
Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina.
La mano las rompe, el pie las tritura, la boca las bebe. ¿Que son?
Blanca fue mi niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será.
Con el dinero lo compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como.
La mujer del quesero, ¿qué será?
Es mi madre tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón.
