Tengo un tabique en el medio
y dos ventanas a los lados
por las que entra el aire puro
y sale el ya respirado.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Dos niñas asomaditas, cada una a su ventana, lo ven y lo cuentan todo, sin decir una palabra.
A muchos se lo suelen tomar si antes no se ha ido a pelar.
¿Cuál es la planta más olorosa?
Porque no se caiga pagan, pero, si se cae, nadie se agacha a recogerlo.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Si aciertas esta pregunta, te anotarás un buen tanto: ¿qué cosa acabada en punta tienes entre risa y llanto?
Podrás tocarlos, podrás cortarlos, pero nunca contarlos.
Cinco hermanos muy unidos, que no se pueden mirar, cuando riñen aunque quieras, no los puedes separar.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
Son dos cortinas en dos ventanitas que bajando ocultan dos niñas bonitas.
