Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
