Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
