Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
