Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Adivíname ésa.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
