Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
