Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Adivíname ésa.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
