Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
