Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
