Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
