Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
