Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Adivíname ésa.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
