Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
