Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
