Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
