Todos me buscan,
para descansar,
si ya te lo he dicho,
no lo pienses más.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
