Todos me esperan
pero nunca llego,
porque cuando llego
yo desaparezco.
más adivinanzas sobre el tiempo...
Corre más que un ciclista, nunca da marcha atrás, si lo pierdes de vista, ¡cómo envejecerás!
Cuando apenas he nacido, mi vida se acaba al punto; aunque no soy el primero, lo sigo por todo el mundo.
En un castillo redondo, doce caballeros de guardia están; un flaco lancero y un gordo escudero, marchan al compás.
Estoy condenado a un año y un día; si esto es cada cuatro, ¿mi nombre, sabrías?
Doce señoritas en un mirador, todas tienen medias y zapatos no.
Doce palomitas en un palomar, a la hora y a los cuartos salen a volar.
Somos sesenta mellizos, en torno de nuestra madre, tenemos sesenta hijitos y toditos son iguales.
Una cara con dos manos pegada está a la pared. Antes de un minuto, hermanos, ¿sabréis decirme quién es?
Me hallo en los escritorios y en las casas comerciales, todos me miran quien soy para ver lo que contengo. Mis días están contados y el día que voy a morir ya se sabe de antemano.
Unas surgen con la luna, a otras las alumbra el sol, todas juegan al corro y todas hermanas son.
