Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
