Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
