Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
