Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
