Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
