Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
