Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
