Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
