Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Adivíname ésa.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
