Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
