Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
