Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
