Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Adivíname ésa.
