Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
