Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
