Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
