Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
