Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
