Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
