Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
