Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
