Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
