Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
