Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
