Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
