Un barbecho
bien labrado,
ni entra mula,
ni entra arado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
