Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
