Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
