Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
