Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
