Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
