Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
