Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Adivíname ésa.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
