Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
