Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
