Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
