Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
