Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
