Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
