Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
