Ruedo y ruedo,
y en los bolsillos me quedo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
