No ves el sol,
no ves la luna,
y si está en el cielo
no ves cosa alguna.
más adivinanzas de la naturaleza...
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
