Poseo dientes y ojos
y para hacerme trabajar
me has de meter en cerrojos.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
