Como conoce la clave,
gira por su laberinto
y deja entrar al recinto.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
