Una caja en tu casa
que te sube y que te baja.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
