Que timbre y número tenga
y en verdad portal no sea
es cierto, y el que desea
hablar por él, no lo cuelga.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Adivíname ésa.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
