Cabecita fría
la noche haces día
cuando te restriego,
cabeza de fuego.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
