Caja llena de soldados,
todos largos y delgados,
con gorritos colorados.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
