Soy liso y llano en extremo,
y, aunque me falta la voz,
digo en su cara a cualquiera
la más leve imperfección;
contesto al que me pregunta
sin lisonja ni aflicción,
y si mala cara pone,
la misma le pongo yo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
