Sube llena,
baja vacía,
y si no se da prisa,
la sopa se enfría,
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
