Sube llena,
baja vacía,
y si no se da prisa,
la sopa se enfría,
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
