Sube llena,
baja vacía,
y si no se da prisa,
la sopa se enfría,
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
