adivinanzas para niños

Sube llena,
baja vacía,
y si no se da prisa,
la sopa se enfría,

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.

Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.

Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.