Pino sobre pino,
sobre pino, lino,
sobre lino, flores
y alrededor amores.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Adivíname ésa.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
