Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
