En un huerto no muy llano
hay dos cristalinas fuentes,
no está a gusto el hortelano,
cuando crecen las corrientes.
más adivinanzas del cuerpo humano...
Con ella vives, con ella hablas, con ella rezas y hasta bostezas.
¿Qué planta será la que en el hombre está?
Enfundados siempre van y hay que tener cuidado con las patadas que dan.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Laterales parapetos, que van siempre por parejas, les encantan los secretos.
En un huerto no muy llano hay dos cristalinas fuentes, no está a gusto el hortelano, cuando crecen las corrientes.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Al revolver una esquina me encontré con un convento, las monjas vestidas de blanco, la superiora en el centro, más arriba dos ventanas, más todavía un par de espejos y en lo más alto la plaza donde pasean los caballeros.
Ordenes da, órdenes recibe, algunas autoriza, otras prohíbe.
