No es reloj,
pero hace TIC TAC,
no usa pilas
pero no para de andar…
más adivinanzas del cuerpo humano...
Una señora, muy enseñoreada, siempre va en coche y siempre va mojada.
Hay en la plaza nueva un monte, y en él dos cuevas. Más abajo un pozo hondo que tiene el brocal rojo. Altas ventanas, iguales, y en ellas, dos niñas bellas que, a través de los cristales, todo lo ven y lo observan.
Dos niñas van a la par, y no se pueden mirar.
Dos hermanos sonrosados, juntos en silencio están, pero siempre necesitan separarse para hablar.
Sólo tres letras tengo pero tu peso yo sostengo. Si me tratas con cuidado, te llevaré a cualquier lado.
¿Quién seré yo que encerrada soy donde quiera que voy, me encuentro siempre mojada y al cielo pegada estoy.
Unas son redondas, otras ovaladas, unas piensan mucho, otras casi nada.
Juntos vienen, juntos van, uno va delante, otro va detrás.
Uno larguito, dos más bajitos, otro chico y flaco, y otro gordazo.
Guardada en estrecha cárcel por soldados de marfil, está una roja culebra, que es la madre del mentir.
