En un cuarto me arrinconan
sin acordarse de mí,
pero pronto van a buscarme
cuando tienen que subir.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
