adivinanzas para niños

Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.

En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.

En las regiones polares se encuentra en todos los mares.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.