Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
