adivinanzas para niños

Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.

Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.

Alas de mil colores y se pierden entre las flores.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.