Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
