Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
