Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
