adivinanzas para niños

Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.

Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.

Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.

En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!

Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.

Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.

No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.