Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
