adivinanzas para niños

Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.

 

más adivinanzas de la naturaleza...

Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.

Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.

Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.

Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.

Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.

Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.

Como el algodón suelo en el aire flotar, a veces otorgo lluvia y otras, sólo humedad.

Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.

Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.

Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.