Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
El cielo y la tierra se van a juntar; la ola y la nube se van a enredar. Vayas donde vayas siempre lo verás, por mucho que andes nunca llegarás.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
