Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Rompe y no tiene manos, corre y no tiene pies, sopla y no tiene boca, ¿Qué te parece que es?
Nazco en lugares abruptos sin haber tenido padre y conforme voy muriendo va naciendo mi madre.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Cuatro puntos son y para distinguirlos necesitamos del sol.
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
