Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Soy una bola grandota, que gira constantemente, y que desea saber, dónde meter tanta gente. Si ya sabes quien soy yo eres muy inteligente.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Él es tío sin sobrinos, a todos calienta igual. Si no sabes de quién hablo, tras la primavera vendrá.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
