Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Girando toda su vida, toda su vida girando y no aprendió a ser más rápida da una vuelta y tarda un día, da otra vuelta y tarda un año.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
