Alto, alto, como un pino,
pesa menos que un comino.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
En las regiones polares se encuentra en todos los mares.
Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
