Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Dos guaridas cálidas con sus escondrijos, para dos hermanas y sus quintillizos.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?
Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Pisados, siempre en el suelo, recibiendo malos tratos, y sin señales de duelo.
