Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Destacan en las orejas creyéndose independientes, van casi siempre en parejas.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
