adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

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Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.

El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.

Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.

Redondo, redondo, sin tapa, sin fondo.

¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.

Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.