Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
De pergaminos, o sedas, o papel hechos estamos; en verano gusto damos; las manos han de estar quedas, si es que nuestro oficio usamos.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
