adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.

Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.