Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
