adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.

Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Aunque la quite del agua, sigue en agua.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.