Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
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Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.
Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.
Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.
Juntos, en ovillo, duermen los mellizos; cuando se separan, estirados andan.
Una piel que es otra piel, una mano que no es mano y el frío se aguanta bien.
