adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Aunque la quite del agua, sigue en agua.

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Dos buenas piernas tenemos y no podemos andar, pero el hombre sin nosotros no se puede presentar.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.