Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
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Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.
Ahí vienen dos: uno se moja y el otro no.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!
Dos hermanitos muy igualitos, en llegando a viejecitos abren los ojitos.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
