Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.
Tamaño de una cazuela, tiene alas y no vuela.
Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.
Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería
Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.
Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.
Resuélveme este dilema: «soy una, pero soy media».
