adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

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Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

De día llenos de carne, de noche con la boca al aire.

Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.

Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.

Me pones y me quitas, me tomas y me dejas, conmigo no tiritas y estoy hecho de madejas.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Hoy cuando me levanté, puse uno en cada pie. Como no son los zapatos, dime tú... ¿qué puede ser?

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.