adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

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Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.

Tengo cinco habitaciones, en cada una un inquilino, en invierno cuando hace frío, están todos calentitos.

Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.

Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.

Soy de piel o paño gordo y me adhiero a tu cuerpo, para que no pases frío cuando llega el invierno.

Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.

Para salir a la esquina ponte pan en el talón y camina.

Mi ser por un punto empieza, por un punto ha de acabar, el que mi nombre acierte sólo dirá la mitad.

Tienen justo cinco dedos como la mano; se rellenan en invierno, se vacían en verano.