adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

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Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.

El pie tapo al instante igual que si fuera un guante.

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

En tus manos estoy limpio, en tus ventanas me ensucio, si sucio, me ponen limpio, si limpio, me ponen sucio.

Con dos patas encorvadas y dos amplios ventanales quitan sol o dan visión según sean sus cristales.

Por la noche me lo pongo, por el día me lo quito y en la siesta lo uso un poquito.

Chiquito, redondo, barrilito sin fondo.

Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.

¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!