adivinanzas para niños

Ani lloró todo el día;
perdió lo que más quería

 

más adivinanzas de ropa y vestuario...

Rodeo cuellos y cuellos, tanto de ellas como de ellos.

Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.

Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.

Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.

Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.

No me utilizan los patos más me llevan de apellido, con «Z» empieza mi nombre, ¡y ya el resto es pan comido!

Me pisas y no me quejo, me cepillas si me mancho, y con mi hermano gemelo bajo tu cama descanso.

En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.

Ani lloró todo el día; perdió lo que más quería

Vivo en el campo y en una ciudad grande, y soy chico pero me usan por igual, si dices mi nombre solo dirás la mitad.