Aparece por delante,
por los lados, por la espalda,
te descuidas un instante
y te levanta la falda.
más adivinanzas de la naturaleza...
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
No soy estación del Metro ni soy estación del tren, pero soy una estación donde mil flores se ven.
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
Un convento bien cerrado, sin campanas y sin torres y muchas monjitas dentro, preparan dulces de flores.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
