Aparece por delante,
por los lados, por la espalda,
te descuidas un instante
y te levanta la falda.
más adivinanzas de la naturaleza...
Van y llegan, se llevan lo que traen y lo que traen se llevan
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Desde el día en que nací, corro y corro sin cesar: corro de noche y de día hasta llegar a la mar.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
Alto, alto, como un pino, pesa menos que un comino.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Vuela en el aire, pace en la tierra, se posa en los árboles, anda en la mano, se deshace en el horno y se ahoga en el agua.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
