Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
