Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
