Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
