Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Adivíname ésa.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
