Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Adivíname ésa.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
