Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
