Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
