Aunque de comida voy cargado,
la gente me vacía,
y nunca soy tragado.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
