Como el algodón
suelo en el aire flotar,
a veces otorgo lluvia
y otras, sólo humedad.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
¿Qué es, qué es, que te da en la cara y no lo ves?
Es una enorme naranja pero de zumo salado, los gajos se le suponen entre un par de meridianos.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en las iglesias de humo y mancha blanca en los ojos.
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
