Como el algodón
suelo en el aire flotar,
a veces otorgo lluvia
y otras, sólo humedad.
más adivinanzas de la naturaleza...
Nicanor tenía un barco y con él surcaba el río; ¿era este un barco pequeño o este era un gran navío? Lee despacio, Encarnación, y hallarás la solución.
Vuela sin alas, silba sin boca, azota sin manos y tú ni lo ves ni lo tocas.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
Kilómetros mido, hectolitros llevo, kilovatios doy, hectáreas mantengo.
Es tan humilde y tan buena que hasta se deja pisar; para el almuerzo y la cena la vaca la va a tomar.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
Muchas monjitas en un convento, visitan las flores y hacen dulces dentro.
Viene del cielo, del cielo viene, a unos disgusta y a otros mantiene.
Son mis colores tan brillantes que el cielo alegro en un instante.
