Como el algodón
suelo en el aire flotar,
a veces otorgo lluvia
y otras, sólo humedad.
más adivinanzas de la naturaleza...
Tengo lecho y no me acuesto tengo curso sin ser maestro.
En verano barbudo y en invierno desnudo, ¡esto es muy duro!
En mí se mueren los ríos, y por mí los barcos van, muy breve es el nombre mío, tres letras tiene no más.
Nazco y muero sin cesar; sigo no obstante existiendo, y, sin salir de mi lecho, me encuentro siempre corriendo.
No ves el sol, no ves la luna, y si está en el cielo no ves cosa alguna.
Lomos y cabeza tengo y aunque vestida no estoy, muy largas faldas mantengo.
Sin vacación en sus cursos, al principio son pequeños, suelen nacer en montañas y morir de marineros.
Como una peonza da vueltas al sol, gira que gira, sin tener motor.
Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan lanzas que caen sobre la tierra.
Llevo, sin ser arlequín, de colores mi librea, yo salgo de tarde en tarde y espero siempre a que llueva.
