Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
