adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.

Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.

Con patas y espalda, no se mueve ni anda.

Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.

Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?

Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.

En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.