Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
