Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
