Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
