adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.

Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.

Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.

Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.

Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.

Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.