Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
