Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
