Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
