Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
