Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
