adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.

En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.

Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?

Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.

Adivíname ésa.

Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.