Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
