Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
