adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

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En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.

Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.

Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?

Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.