Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
