Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
