adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.

Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.

En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.

Adivíname ésa.

Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.

Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.

En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.