Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
