Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
