Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
¿Qué cosa es si hace espuma, lava la ropa y huele muy bien?
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
