adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Con patas y espalda, no se mueve ni anda.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.

¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.

Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.