Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
