adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.

Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.

Una caja en tu casa que te sube y que te baja.

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.