Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
