Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
