Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Adivíname ésa.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
