Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
