Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
