Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
