Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
