Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
