Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Adivíname ésa.
