Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
