adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.

Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.

Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.

Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.

Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.

Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.