adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.

Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.

Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.

Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.

Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.