Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
