Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
