Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
