Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
