Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
