Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Adivíname ésa.
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
