Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cuerpo de palo, cabeza de color, me encienden con cuidado y doy mucho calor. ¿Qué es ?
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
