Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
