Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
