adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.

Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.

Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.

Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.

Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.

La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,

Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.

Un animalito con cuatro dientes, que nos trae comida muy diligente.