adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.

Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.

Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.

Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.

No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.

Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.

Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.

En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.