Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
