adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.

En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.

Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Durante el verano escondido, en el invierno encendido.

Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.