Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
