adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.

Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.

Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?

¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?

Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.

En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.

Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.

Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.

En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.

Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.