adivinanzas para niños

Con mi cara tan cuadrada,
lisa o con dibujitos,
resignada y por los suelos,
me repito, me repito…

 

más adivinanzas de cosas de la casa...

A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.

Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.

Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.

Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.

Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.

Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.

De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.

En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.

Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.

Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.