Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
