Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Adivíname ésa.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
