Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Lo usa el tendero para comer, lo lleva entero si sabes leer.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
