Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
