Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
