Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
