Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
