Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
