Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
