Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
