Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
