Cuando te veo me ves,
cuando me ves te veo,
y no te parezco feo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
