Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
