Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
