Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
En lo más alto me ponen para que el aire me dé. El aire me zarandea, Y siempre lo miro a él.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Aunque soy iluminada siempre me tienen colgada.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Sube llena, baja vacía, y si no se da prisa, la sopa se enfría,
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
