Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Su forma es de pera, aunque es de cristal da luz sin espera para cada cual.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
