Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
