Cuatro patas tiene,
así como asiento;
de ella me levanto
y en ella me siento.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
