De pergaminos, o sedas,
o papel hechos estamos;
en verano gusto damos;
las manos han de estar quedas,
si es que nuestro oficio usamos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Colgada voy por delante y al hombre hago elegante.
Aunque las adornamos a ellas cuando no tenemos carreras, la gente tiene manía de no llamarnos enteras.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
Aunque la quite del agua, sigue en agua.
Puedes llevarlo en el pelo y, a veces, en los zapatos, se coloca en la cintura y en el rabo de los gatos.
Tengo copa y no soy árbol, tengo alas y no soy pájaro; protejo del sol a mi amo, en invierno y en verano.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
En las manos de las damas casi siempre estoy metido, unas veces desplegado otras veces recogido.
Una copa redonda y negra, boca arriba está vacía, boca abajo está llena.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
