De pergaminos, o sedas,
o papel hechos estamos;
en verano gusto damos;
las manos han de estar quedas,
si es que nuestro oficio usamos.
más adivinanzas de ropa y vestuario...
Santa con nombre de flor, y, a pesar de este retrato, me confunden con zapato.
No he de darte más razones, sin mi perderías los pantalones.
¡Escapa, escapa! que esto que te digo, aunque no te obligo, te abriga y te tapa.
Tengo corazón sin ser persona, tengo bata sin ser mujer. y el hombre elegante me lleva delante.
Redondito, redondón, no tiene tapa ni tapón.
Me lleváis, me traéis, y si sois nuevos quizás me mordéis.
Guardado en invierno, lo luzco en verano, es mi único traje en sitios de baño.
Con varillas me sostengo y con la lluvia voy y vengo.
Mi padre al cuello la ata y, poco a poco, la aprieta hasta llegar a su meta.
Nuestra dueña nos coloca uno a cada lado, siempre pendientes, siempre colgados.
