Del nogal vengo,
y en el cuello del hombre me cuelgo.
más adivinanzas de frutas...
Oro parece, plata no es, abre la cortina y verás lo que es
A veces blanquita, a veces negrita y siempre bolita.
Ni espero que me lo aciertes, ni espero que me bendigas, y, con un poco de suerte, espero que me lo digas.
A esta fruta se le culpa y fue cosa del demonio, pues comieron de su pulpa los del primer matrimonio.
Agua pasa por mi casa, cate por mi corazón. El que no lo adivinara, será un burro cabezón.
A mi me tratan de santa y traigo conmigo el día, soy redonda y encarnada y tengo la sangre fría.
Ave me llaman a veces y es llana mi condición.
Tengo duro cascarón, pulpa blanca y líquido dulce en mi interior.
Soy redonda como el mundo al morir me despedazan, me reducen a pellejo y todo el jugo me sacan
Arca, monarca, llena de placer; ningún carpintero te ha sabido hacer.
