Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
