Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Fui a la plaza y compré un negrito. Llegué a la casa y se puso coloradito. ¿Qué es?
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
