Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
¿Que le pones a una caja que la hace más ligera?
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
