Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Muy bonito por delante y muy feo por detrás; me transformo a cada instante, pues imito a los demás.
Estoy dentro de él y no puedo entrar en él.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Yo tengo calor y frío, y no frío sin calor, y sin ser ni mar ni río, peces en mí he visto yo.
En el campo fui nacida, vestida de verdes ramas, y al pueblo me trajeron, para servir a las damas, a mí todo me regalan, caramelos, miel, melada, mas yo todo lo reparto, porque no sé comer nada.
