Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
En el buen tiempo a nadie marea, en cuanto llueve repiquetea.
Habla y no tiene boca, oye y no tiene oído, es chiquito y hace ruido, muchas veces se equivoca.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
Un barbecho bien labrado, ni entra mula, ni entra arado.
