Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
