Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Del techo al suelo, cortada y fina, tela con vuelo.
Cuando te veo me ves, cuando me ves te veo, y no te parezco feo.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
¿Quién pensaréis que yo soy, que cuanto más y más lavo, mucho más sucia me voy?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Tiene luna, no es planeta; tiene marco y no es puerta.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
