Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
En lo más alto me ponen para que el viento me dé, soy guía para los hombres y siempre estoy de pié.
No pienses que es una col, o que baila el chachachá; búscala sobre tu cama, que yo te la he dicho ya.
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Es una caja habladora, que vive en todas las casas, y se calla a muy alta hora.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
