Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
