Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene agua y no es botijo, está siempre en el jardín. Cada vez que se enrosca, aunque no espanta a una mosca tiene pinta de reptil. ¿Qué será?
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
De nada me sirven, estas cuatro patas, que quieta estoy siempre, sobre mí, el durmiente.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
