Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
