Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Adivíname ésa.
Al nacer fui maltratada, mi dueño me tiene amor, y aunque soy mujer honrada, me suele tener atada y con guardas mi señor.
Cabezón y muy delgado, que se pone siempre negro, después de haber sido frotado.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Los tejados protejo y buenas canales dejo.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
En un cuarto me arrinconan sin acordarse de mí, pero pronto van a buscarme cuando tienen que subir.
