Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Aunque músculos no tengo, los techos yo sostengo.
Durante el verano escondido, en el invierno encendido.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
