Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que tiene y no tiene, mucho pincha, poco retiene.
Puede ser de Persia, puede ser de Ana, por más que se enrolle, se ve en la ventana.
Que timbre y número tenga y en verdad portal no sea es cierto, y el que desea hablar por él, no lo cuelga.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
No soy el sol, tampoco el fuego; pero la casa bien que caliento.
De mi madre nací yo, sin fundamento de padre, y luego me he muerto yo y de mi nació mi madre.
Llevo secretos a voces, corriendo por esos mundos y sin que nadie los oiga los doy en unos segundos.
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Sale de la sala, entra en la cocina, meneando la cola como una gallina.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
