Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Dicen que quien lo tiene es muy gracioso, se sacude en la mesa contra lo soso.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Una señorita de carnes muy blandas, que sin ser enferma siempre está en la cama.
Pequeña como una pera y alumbra la casa entera.
Ni corre, ni vuela, pero siempre te precede, cuando vas o cuando llegas.
Aunque de comida voy cargado, la gente me vacía, y nunca soy tragado.
Hay un hijo que hace nacer a la madre que le dio el ser.
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Chiquita como un ratón guarda la casa como un león
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
