Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Tiene un ojo y nada ve, por abrir no es cosa dura, sin embargo por cerrar, sí que cierra y sí que es dura.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
Tengo patas bien derechas, mas no me puedo mover, llevo a cuestas la comida y no la puedo comer.
Con mi cara tan cuadrada, lisa o con dibujitos, resignada y por los suelos, me repito, me repito...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Vivo en alta situación y en continuo movimiento, con exactitud presento del aire la dirección.
Muchos golpes recibe cuando a la gente, la entrada prohíbe.
Con patas y espalda, no se mueve ni anda.
Es verdad que tú le miras, es mentira que te ve, sois iguales uno al otro, está claro que eres él.
Todos me buscan, para descansar, si ya te lo he dicho, no lo pienses más.
