Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
Cuatro patas tiene, así como asiento; de ella me levanto y en ella me siento.
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
¿Quién será la desvelada, lo puedes tú discurrir? día y noche está acostada y no se puede dormir.
