Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Soy de cabeza redonda y me sostengo en un solo pie. Soy de tal fortaleza que a Dios hombre sujeté.
Si me mojas hago espuma, con ojitos de cristal, y tu cuerpo se perfuma, mientras llega mi final.
Tengo dientes y no muerdo, desenredo con cuidado, caminos abro en tu pelo, ya sea liso o rizado.
Aunque tengo cuatro patas, yo nunca puedo correr, tengo la comida encima, y no la puedo comer.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Me compran para dormir y me encanta sacudir. ¿Qué soy?
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Sin ella en la mano ni entras ni sales, ni vas a la calle.
