Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
Cuanto más se moja, más te seca. ¿Qué es?
Adivíname ésa.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
Cuando la entrada yo les prohíbo, son muchos golpes los que recibo.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Siempre andamos por el suelo de alcobas y de salones y en historias orientales hasta hacemos algún vuelo.
Es tu favorita cuando sientes frío; la encuentras escrita en el verso mío.
En los baños suelo estar, aunque provengo del mar.
