Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Golpe va, golpe viene y en su puesto se mantiene.
Ruedo y ruedo, y en los bolsillos me quedo.
Te lo digo y no me entiendes, no tengo boca y si tengo dientes
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Está hecha de metal, de madera o de cristal y golpes siempre recibe cuando la entrada prohíbe.
Aunque no hable, lo cuenta todo por cable.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Es un campo colorado con los surcos muy derechos; muy en alto está situado e inclinado de dos lados.
Doy vueltas y no soy tiempo, un secreto sé guardar, si no me cuidan, me pierdo. ¿Con mi nombre sabrás dar?
La cara que yo acaricio, dejo de seda al momento, porque ni un pelo se resiste a mi marcha, ¡buen invento!
