Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Como conoce la clave, gira por su laberinto y deja entrar al recinto.
Quien me mira se refleja así nadie tendrá una queja.
En el campo soy hallada y al fuego alimento. Donde quiera que soy llevada, es para darme tormento.
Ya ves, ya ves, tan claro que es. No me la adivines de aquí a un mes.
Es una pera colgada que toda la casa alumbra sin tener humo ni llama.
Aunque al dormir me consultan, nunca suelo contestar.
Una caja en tu casa que te sube y que te baja.
En la mesa me ponen y sobre mí todos comen.
Adivíname ésa.
Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mi bajan; soy de diversas materias y mi utilidad la halagan.
