Del techo al suelo,
cortada y fina,
tela con vuelo.
más adivinanzas de cosas de la casa...
Un campo bien labrado no gasta reja ni arado.
Cuatro patas tiene y no puede andar también cabecera sin saber hablar.
A la entrada de tu casa algo suena si lo aprietan y tu sales presurosa a abrir deprisa la puerta.
Soy liso y llano en extremo, y, aunque me falta la voz, digo en su cara a cualquiera la más leve imperfección; contesto al que me pregunta sin lisonja ni aflicción, y si mala cara pone, la misma le pongo yo.
Caja llena de soldados, todos largos y delgados, con gorritos colorados.
Cabecita fría la noche haces día cuando te restriego, cabeza de fuego.
Es venta y no se vende, es Ana, pero no es gente.
Pino sobre pino, sobre pino, lino, sobre lino, flores y alrededor amores.
En invierno se usa porque da calor en verano estorba y se echa al rincón.
Poseo dientes y ojos y para hacerme trabajar me has de meter en cerrojos.
